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Nuevas y viejas doctrinas religiosas que amenazan la educación

WRITTEN BY EDUARDO FELIZ ARIAS, AAI NEWS TEAM

 

Laila casi no pudo con los gastos de este mes. “Todo está tan caro”, dijo muy apenada. “Además el dinero ya no me alcanza”, añadió. A pesar de todo, esta joven que vive ahora con sus padres cuatro de sus hermanos y la abuela materna, se siente contenta. Quizás la razón es que su familia es numerosa y siempre hay mucha actividad en la casa. Son en total ocho hermanos entre chicos y chicas. Debido a la nueva ley de dependencia en España, sus padres reciben una ayuda estatal por cuidar de la abuela, que sufre una condición clínica grave por encontrarse en estado vegetativo.

Así que entre el trabajo de unos, la frugal asistencia de la seguridad social, y otros que cobran el ´paro´, esta familia de siete se va arreglando mes a mes. “Ya hicimos nuestros trabajo y aunque este mundo se va ir al carajo, por lo menos todo saldrá bien al final”, me asegura Teresa, la madre de Laila sin muchos ademanes aunque sí con algo de incertidumbre. La conocí personalmente hace varios años cuando estaba soltera. A menudo distribuía panfletos por la calles y esporádicamente conversaba con transeúntes sobre un milenio bíblico venidero, lleno de paz y con flamantes estatutos divinos.

La última vez que la vi fue cuando estuve de vacaciones en una playa cercana a donde ella reside. Teresa es una cocinera excepcional y nos invitó a su casa. Conocí a casi todos sus hijos y a su esposo. Nunca le importó lo que el futuro le depare, “Uno sólo tiene que esperar a que Jesús venga pronto, todo lo demás es pasajero” me decía con un aire de esperanza, pero sin ocultar un desasosiego. La situación financiera en los países de la periferia europea se ha deteriorado en gran medida sobre todo después de crisis bancaria de finales del 2008. Y todo ello ha afectado mucho a hogares como el de Teresa y sus hijos: solo dos de los chicos de toda la familia tienen un trabajo fijo.

Además, todos excepto uno, que hizo un aprendizaje de albañil, forman parte de la gran masa de trabajadores no calificados. Ninguno de ellos ha finalizado la educación media, mucho menos han puesto sus pies en una universidad. “El verdadero conocimiento es estar al corriente de lo que Jesús tiene para ti en el futuro”, dice Lalia con cierta vanidad. Y es que la familia de Teresa es un tanto especial: fueron miembros activos de un movimiento cristiano en los años sesenta.

Laila sigue ahora los pasos de sus padres. Estuvo varios años en México y hace tan solo unos meses regresó a España en una corta visita. Sin embargo, acabó quedándose por un tiempo más largo: está esperando un hijo, es madre soltera, y no sabe si volverá pronto a su ´campo de misión´. Además, para poder seguir adelante su tarea de evangelización necesita mendigar donaciones, bien visitando negocios o a través de personas que encuentra en su camino. Con un nivel de estudios de mala muerte, y subsistiendo solamente de donativos esporádicos, sus opciones de abrirse camino en una sociedad tan competitiva como la actual son poco más o menos imperceptibles.

El profesor Bénabou y sus colegas de la universidad de Princeton, afirman en su nuevo documento Forbidden Fruits: The Political Economy of Science, Religion, and Growth (En Español: Frutos Prohibidos: Economías políticas de la ciencia, la religión y el crecimiento), que la repercusión de las creencias religiosas en la educación afecta negativamente a jóvenes idealistas y en general al crecimiento económico, tecnológico y a la distribución de bienes en grupos de escasos recursos, creando finalmente una desigualdad social en estos colectivos (Bénabou et al, 2013). Dos años atrás en un estudio concentrado específicamente en España, el investigador histórico Vidal-Robert (2011) del departamento de economía de la Universidad de Boston, suministró pruebas de los efectos negativos de la ‘Santa Inquisición’ en el desarrollo económico español debido a estrategias tardías adoptando nuevas tecnologías.

En retrospectiva, la misma situación histórica se repite en dos sociedades conflictivas: Por ejemplo, los primeros siglos de la cultura musulmana se caracterizaron por la apertura a las razones, los conocimientos y la diversidad. Sin embargo en los siglos XI y XII se desencadenó una enérgica oposición a las ciencias, la lógica y el saber racional (Chaney, 2008). La impresión de libros y documentos fue prohibida incluso con el castigo de la pena de muerte. Finalmente, ya a las puertas del siglo XIX, el mundo islámico puso a girar las rotativas con el fin de crear textos para así modernizar sus estrategias en una ofensiva literaria contra occidente.

Haciendo números: En la década de 1970, la totalidad de los países árabes imprime la quinta parte de los libros que traduce Grecia, mientras que en 1980, se tradujeron solo 4,4 libros por cada millón de habitantes en el mundo árabe, en comparación con los 519 de Hungría y 920 para España (Diner, 2009). El físico nuclear paquistaní Pervez Hoodbhoy (2007), confirmó que 46 países musulmanes combinados producen el 1,17% de la literatura científica mundial, mientras que España en solitario entrega un 1,48%. En el 2008, la mitad de los 28 productores más bajos de artículos científicos fueron miembros de la Organización de Estados Árabes, al mismo tiempo que la revista. The Economist (2013) lamenta que 1,6 mil millones de musulmanes solo han tenido dos premios nobel en física y en química –con residencia en occidente-. Los 57 miembros de la Conferencia Islámica designan un mínimo 0,18 del PIB en investigación y desarrollo, meramente un tercio del promedio mundial. La inversión a las ciencias puras y aplicadas en países desarrollados es aproximadamente del 5% del PIB, frente a un diminuto 0,2% en el mundo árabe.

De vuelta al mundo occidental, Freeman (2005), comenta cómo la primera iglesia romana a finales del siglo IV, reprimió las tradiciones científicas y filosóficas griegas una vez que el cristianismo se volvió la religión oficial. Mucha de la literatura de Aristóteles, específicamente los libros del Órganon y otros, fueron incorporados en el plan de estudios de la iglesia conocidos como la ´nueva lógica´. Sin embargo, sus obras en filosofía natural como la física, meteorología, los cielos, la corrupción, fueron declaradas incompatibles con la Biblia, pues negaban los pilares fundamentales de la fe cristiana.

Casi al mismo tiempo que el mundo árabe obstaculizó las ciencias racionales, el Sínodo de París declaró que "ni volverán los libros de Aristóteles sobre filosofía natural, o los comentarios de Averroes leerse en París, en público o en secreto y bajo pena de excomunión," (Deming, 2010 p. 137). Más adelante Tomas Aquino armonizó con las obras de Aristóteles y logró ´interpretar´ su filosofía para beneficio de la Iglesia. Sin embargo, ya en 1633 Galileo fue declarado culpable de ´herejía´ y obligado a ´admitir y rechazar´ sus escritos debido a su flagrante apoyo a las teorías de Copérnico –previamente condenadas por la Santa Inquisición de Roma.

No obstante, la Real Sociedad de Londres aceptó con aclamación el trabajo de Galileo y el Reino Unido se colocó en el terreno de las ciencias por lo menos una generación por delante de Europa. (Boas Hall, 1982). Este último concepto fue demostrado también por Goldstone (2000), quien reconoció que mientras las regiones Católicas mantenían una ideología de oposición a las reformas –basados en las teorías de San Agustín, Ptolomeo y Aquino-, en la Europa protestante sin embargo brillaba el pensamiento sobre el argumento y la razón. En Inglaterra en particular, y debido a las que las teorías de Newton fueron acogidas en un santiamén por las autoridades de la Iglesia de Anglicana, la nación aceptó la visión científica del mundo y el funcionamiento irrefutable del Universo. Jacob y Stewart (2004, p. 15) revelan que “El uso de los principios y leyes de la mecánica en las industrias artesanales, -que hasta entonces había dependido de fórmulas de la regla-del- pulgar- junto con los métodos de prueba y error, propulsaron a Inglaterra a convertirse en la primera nación industrializada del mundo científico.”

En conclusión, el impacto de la religión en la educación y la ciencia muestra en general una tendencia negativa. El efecto marca también un bajo crecimiento económico, freno en áreas de la innovación y los avances científicos y retardo en admitir nuevas tecnologías. A pesar de que en un principio sociedades puedan mostrar apertura y diversidad, una vez que dogmas religiosos son forzados en la mayoría, la comunidad sufre un retroceso en las ciencias aplicadas. Un ejemplo de esta marcha atrás en la investigación fue la política mantenida en EEUU durante el gobierno de Bush, donde a través de la ´derecha religiosa´ se creó un impase en la investigación científica, así como la biotecnología y la climatología afectando no solo los niveles educativos, sino ampliando la desigualdad de ingresos entres las clases sociales de los EEUU. (Bénabou et al, 2013)

Laila y su madre Teresa son personajes reales y viven en estos momentos en el litoral mediterráneo Español. Los nombres y localidades exactas han sido alterados u omitidos para evitar contrariedades. Los problemas económicos y sociales que ellos experimentan en estos momentos son verosímiles. Existen varios centenares de familias similares a la de Teresa en diferentes países, especialmente en EEUU y Europa. Los adultos de su organización, abandonaron estudios, empleos y actividades laicas en su juventud, dedicándose exclusivamente a la evangelización. Cuatro décadas después, la congregación sucumbe debido a una jerarquía rígida, falta de metas definidas y mayormente escasez de capital. La última generación, la más joven, averigua en estos momentos como ´regresar a la sociedad´, pero encuentra en cambio violentos problemas de adaptación, falta de orientación en casos específicos y dificultades enormes en obtener una mínima educación. Laila y su madre Teresa fueron miembros de la comunidad religiosa ´Los Niños de Dios´ conocida últimamente como ´La Familia Internacional´.

 

Referencias


 

Bénabou, R., Ticchi, D., & Vindigni, A. (2013) Forbidden Fruits: The Political Economy of Science, Religion, and Growth.

Chaney, E. (2008) Tolerance, religious competition and the rise and fall of muslim science. Harvard University, Unpublished Manuscript.

Deming, D. (2010) Science and Technology in World History: Early Christianity, the Rise of Islam and the Middle Ages: 2, Jefferson, NC: McFarland.

Diner, Dan (2009) Lost In The Sacred: Why the Muslim World Stood Still. Princeton, NJ: Princeton University Press.

Freeman, C. (2005) The Closing of the Western Mind: The Rise of Faith and the Fall of Reason. New York, NY: Vintage

Goldstone, Jack A. (2000) The Rise of the West-Or Not? A Revision to Socio-Economic History, Sociological Theory, 18(2), 175-194

Hall, M. B. (1982) The Royal Society and Italy 1667-1795. Notes and records of the Royal Society of London, 63- 81.101

Hoodboy, Pervez A. (2007) Science and the Islamic World - The Quest for Rapprochement, Physics Today, 49-

Jacob, Margaret C. and Larry Stewart (2004) Practical Matter: Newton's Science in the Service of Industry and Empire, 1687-1851, Cambridge, MA: Harvard University Press

Printed Edition, The Economist, (2013) ´The Road to Renewal´. After Centuries of Stagnation, Science is making a Comeback in the Islamic World, The Economist, Islam and science, Jan 26th, 2013

http://www.economist.com/news/international/21570677-after-centuries-stagnation-science-making-comeback-islamic-world-road [Accessed on 13th October 2014]

Vidal-Robert, J. (2011) An economic analysis of the Spanish Inquisition’s motivations and consequences. Unpublished Manuscript.

Tags: #RegionalReport, #Doctrinas

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